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Calcular la rentabilidad de tu cartera: guía paso a paso con ejemplo

Calcular la rentabilidad de tu cartera: portátil con hoja de cálculo, calculadora y libreta sobre un escritorio

Calcular la rentabilidad de tu cartera bien exige tres pasos: comparar lo que vale hoy con lo que has aportado, usar la TIR si has aportado en fechas distintas y descontar la inflación para saber cuánto poder adquisitivo has ganado.

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Para calcular la rentabilidad de tu cartera no basta con restar lo aportado al valor actual y dividir. Ese cálculo sirve solo en un caso muy concreto, y en cuanto aportas dinero en distintos momentos, da un resultado que parece correcto y no lo es.

En esta guía vas a calcular la rentabilidad de tu cartera en tres pasos, cada uno con su fórmula y un ejemplo con números. Solo necesitas una hoja de cálculo. El ejemplo es ficticio y está pensado para que puedas reproducirlo.

Los datos que necesitas para calcular la rentabilidad de tu cartera

Antes de calcular nada, reúne cuatro datos. Si te falta alguno, el resultado será aproximado, y conviene saberlo desde el principio:

  • El valor actual de tu cartera, a una fecha concreta.
  • Cada aportación, con su importe y su fecha. La fecha importa tanto como el importe.
  • Cada retirada, si has sacado dinero.
  • La inflación del periodo, si quieres saber la rentabilidad en poder adquisitivo. En España la publica el INE como variación del IPC.

Las comisiones y los impuestos son un quinto dato opcional. Si el valor actual que apuntas ya los descuenta, el resultado es neto; si no, es bruto. Anota siempre cuál de los dos usas.

Las tres rentabilidades y qué mide cada una

Cuando se habla de rentabilidad se mezclan tres cosas distintas. Esta tabla las separa:

Qué calculas Fórmula Qué responde Cuándo engaña
Rentabilidad simple (valor actual − total aportado) ÷ total aportado ¿Cuánto he ganado sobre lo que he puesto? Si aportas en fechas distintas, porque ignora cuánto tiempo ha estado invertido cada euro
TIR (rentabilidad anualizada) Se calcula con Excel: TIR.NO.PER(valores; fechas) ¿A qué ritmo anual ha crecido mi dinero, contando cuándo lo puse? Con periodos muy cortos, porque anualiza una ganancia pequeña
Rentabilidad real (1 + rentabilidad) ÷ (1 + inflación) − 1 ¿Cuánto poder adquisitivo he ganado? Si mezclas una rentabilidad anual con una inflación de otro periodo

Paso 1: la rentabilidad simple (y cuándo engaña)

Es el cálculo que todos hacen primero: tomas lo que vale tu cartera hoy, le restas todo lo que has aportado, y divides el resultado entre lo aportado.

Supongamos que has aportado 200 € el día 1 de cada mes de 2025, es decir, 12 aportaciones y 2.400 € en total. El 31 de diciembre tu cartera vale 2.520 €.

  • Ganancia: 2.520 − 2.400 = 120 €.
  • Rentabilidad simple: 120 ÷ 2.400 = 5,0 %.

Es un dato útil para saber que has ganado dinero, pero no es una rentabilidad anual. La aportación de enero ha estado invertida casi doce meses y la de diciembre solo unas semanas. Para calcular la rentabilidad de tu cartera con aportaciones, el tiempo tiene que entrar en la cuenta.

Paso 2: calcular la rentabilidad de tu cartera con aportaciones (la TIR)

La TIR responde a la pregunta que la rentabilidad simple no puede contestar: a qué tasa anual habría crecido un único depósito para llegar al mismo resultado, dadas tus fechas de aportación. Excel la calcula con la función TIR.NO.PER, pensada para flujos de caja que no son periódicos.

Con el mismo ejemplo, prepara dos columnas:

  1. Columna A, fechas: del 1/1/2025 al 1/12/2025 (una por mes) y, al final, el 31/12/2025.
  2. Columna B, importes: −200 € en cada aportación, con signo negativo porque salen de tu bolsillo, y +2.520 € en la última fila, que es lo que tendrías si lo cobraras todo ese día.
  3. En una celda libre: =TIR.NO.PER(B1:B13;A1:A13).

El resultado en este ejemplo es aproximadamente 9,4 % anual, casi el doble que el 5,0 % simple. No es magia: el dinero de las primeras aportaciones ha trabajado casi un año, y el de las últimas casi nada.

Hay tres requisitos de la función que conviene respetar. Según la documentación de Microsoft, necesita al menos un importe positivo y uno negativo, ninguna fecha puede ser anterior a la primera, y debe haber el mismo número de importes que de fechas. Si no, devuelve el error #NUM!.

Paso 3: la rentabilidad real, descontando la inflación

Una rentabilidad del 9,4 % no significa que tu poder adquisitivo haya crecido un 9,4 %, porque los precios también han subido. Para saber cuánto has ganado de verdad, hay que descontar la inflación.

La fórmula de la rentabilidad real es: (1 + rentabilidad nominal) ÷ (1 + inflación) − 1. No se resta la inflación a pelo, porque esa resta es solo una aproximación.

Supongamos, en este ejemplo, que la inflación del periodo fue del 3 %:

  • (1 + 0,094) ÷ (1 + 0,03) − 1 = 6,2 % de rentabilidad real aproximada.

El 3 % es un dato inventado para el ejemplo. Para tus cuentas, usa la variación del IPC del INE para el mismo periodo que has medido, no una cifra que recuerdes de memoria.

Lo que nadie dice al calcular la rentabilidad de tu cartera

Estos son los errores y límites que conviene tener presentes antes de fiarte de un número:

  • Anualizar un periodo corto exagera. Si has ganado un 2 % en dos meses, la TIR anualizada puede salir por encima del 12 % y no significa que vayas a ganar eso al año. Con menos de un año de datos, fíate más de la rentabilidad simple.
  • Una sola cifra no sustituye al contexto. Un 9,4 % tras un año bueno no dice nada sobre el siguiente. Las rentabilidades pasadas no garantizan las futuras.
  • El método importa para comparar. Si tu plataforma te muestra una rentabilidad y tu hoja de cálculo otra, probablemente usen métodos distintos (por ejemplo, ponderada por tiempo frente a TIR). No es un error de ninguna de las dos.
  • Bruto o neto. Comisiones e impuestos reducen el resultado. Si no los has descontado, tu rentabilidad real es menor que la calculada.
  • El ejemplo es ficticio. Las cifras de esta guía no proceden de ninguna cartera real ni de ningún dato de mercado.

Comparativa: rentabilidad simple, TIR y ponderada por el tiempo

Método Qué tiene en cuenta Mejor para Límite principal
Rentabilidad simple Solo lo aportado y el valor final Saber si has ganado o perdido dinero Ignora cuándo aportaste
TIR Importe y fecha de cada flujo Medir cómo ha crecido tu dinero con aportaciones Sensible al momento en que aportas; engaña a plazos cortos
Ponderada por el tiempo La evolución de la cartera, sin el efecto de cuándo aportas Comparar tu cartera con un índice o un fondo No te dice cuánto dinero has ganado tú, y es más laborioso de calcular a mano

Para quién sí y para quién no sirve cada método

Calcular la rentabilidad de tu cartera con TIR compensa si aportas con regularidad y llevas más de un año. Si no, la rentabilidad simple es suficiente.

Para quién sí:

  • Aportas cada mes o cada trimestre y quieres saber a qué ritmo crece tu dinero.
  • Tienes al menos un año de historial.
  • Te sientes cómodo con una hoja de cálculo.

Para quién no:

  • Acabas de empezar a invertir y tienes pocos meses de datos: la TIR anualizada será engañosa.
  • Quieres comparar tu cartera con un índice: ahí encaja mejor la rentabilidad ponderada por el tiempo.
  • Necesitas calcular un impuesto: eso depende de tu situación fiscal, y conviene consultarlo con un asesor.

Preguntas frecuentes sobre cómo calcular la rentabilidad de tu cartera

¿Cómo calcular la rentabilidad de tu cartera si aportas cada mes?

Usa la TIR. Anota cada aportación con su fecha en una columna de importes negativos, añade al final el valor actual en positivo con la fecha de hoy y aplica TIR.NO.PER. La rentabilidad simple, en cambio, infravalora lo ganado cuando las aportaciones son recientes.

¿Qué es la TIR y por qué no basta con sumar?

La TIR es la tasa anual que iguala tus aportaciones con el valor final, teniendo en cuenta cuándo pusiste cada euro. Sumar no basta porque un euro aportado hace un año y uno aportado la semana pasada no han trabajado lo mismo.

¿Qué inflación uso para la rentabilidad real?

La del mismo periodo que has medido. En España puedes consultar la variación del IPC en el INE. Si tu periodo no coincide con un año natural, usa la variación entre las dos fechas.

¿Rentabilidad nominal o real?

Las dos, porque responden preguntas distintas. La nominal te dice cuánto ha crecido tu dinero en euros; la real, cuánto ha crecido tu poder adquisitivo. Para decidir si tu inversión supera a la inflación, mira la real.

¿Cada cuánto conviene calcular la rentabilidad de tu cartera?

No hace falta hacerlo a diario. Con una revisión mensual o trimestral tienes suficiente, y la rentabilidad anualizada solo tiene sentido con al menos un año de datos. Si quieres entender por qué mirar menos suele ser mejor, lo explicamos en cada cuánto revisar la cartera.

¿Incluyo comisiones e impuestos?

Si quieres saber lo que realmente te queda, sí. Si calculas con el valor que ve tu bróker antes de impuestos, el resultado es bruto. Indica siempre cuál de los dos estás usando para no comparar peras con manzanas.

Conclusión

Calcular la rentabilidad de tu cartera es mucho menos complicado de lo que parece si lo haces en orden: primero la simple para saber si ganas, luego la TIR para saber a qué ritmo, y por último la real para saber cuánto poder adquisitivo has ganado. Ninguna cifra por sí sola cuenta la historia completa.

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Invekso es el proyecto que edita este blog. Este artículo no contiene enlaces de afiliado. Es un contenido educativo y no constituye asesoramiento financiero, fiscal ni una recomendación de inversión. Los ejemplos numéricos son ficticios. Invertir conlleva riesgos, incluida la pérdida del capital, y las rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras.

Fuentes

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